Blogia
La Torre de Hercules

Exposicion fotografica en la Caixa Galicia.

Desde La Opinion:

" GEMMA MALVIDO. A CORUÑA. Dicen de él que estaba obsesionado con la realidad, con mostrar en sus instantáneas la mayor parte de verdad que fuese posible, aunque para ello tuviese que mentir y utilizar técnicas -como oscurecer los fondos o meter personajes en una escena en la que no iban a participar- que le acercaban más a la ficción que a lo real.
La Fundación Caixa Galicia acoge desde ayer y hasta el mes de febrero una exposición en la que muestra más de doscientas instantáneas tomadas por el padre del fotoperiodismo, W. Eugene Smith, en la que tienen su lugar desde sus primeras fotos hasta las portadas de Life, desde los bocetos que dibujaba con un lápiz y que le servían de patrón para trabajos en proceso de creación hasta el ensayo que sentó las bases del fotoperiodismo de denuncia y a favor del ecologismo, que realizó durante tres años en Minamata, un pueblo de Japón, atenazado por los vertidos de mercurio que una empresa realizaba a las aguas de los pescadores y que introducía el veneno y la enfermedad en todos los que probaban sus peces.
"Vivía obsesionado por la perfección", dice de Eugene Smith Enrica Viganó, la comisaria de Máis real que a realidade, la exposición que ocupa cuatro de las salas de la Fundación Caixa Galicia, y es que Smith buscaba en cada instantánea mostrar la verdad, no la que su objetivo podía plasmar, sino la que todo el mundo debería ver y eso le hizo ser criticado y alabado en una época en la que no existía el Photoshop pero en la que era posible la manipulación.
"Su vida creó su archivo de fotografías y el archivo alimentó el mito que rodea a Smith", aseguró Viganó, que define la obra del padre del fotoperiodismo como un conjunto de "imágenes emblemáticas" que retratan un hecho "tocando el alma".
Atormentado, atrevido, perfeccionista hasta extremos insospechados, conflictivo, genio, agresivo en sus retratos, obsesivo y crítico son algunos de los calificativos que acompañan al Eugene Smith fotoperiodista, al que no dudó en meterse en un pueblo de la España de los años 50 y en retratar el día a día de Deleitosa. Bajo la firma de Smith está la mítica foto de tres guardias de la Benemérita, mirando al frente y asustando al que se encuentra al otro lado de la instantánea.
Era la imagen que quería que se viese en el extranjero de la España de Franco; la de un pueblo que convive con sus animales, que se reúne para los entierros y en el que sólo se ve el color blanco en los días en los que hay una comunión.
En la Fundación Caixa Galicia, la serie de fotografías en las que Smith retrata Pittsburg guarda casi el mismo orden que le dio el fotógrafo en una exposición que realizó poco antes de morir.
En una esquina, al lado de otra fotografía, se encuentra la instantánea que menos encaja en la carrera de Smith, pero que, sin embargo, consiguió trascender las barreras de la historia para convertirse en una de las imágenes que mejor ilustran la ternura; es la de sus dos hijos, de espaldas, caminando hacia un bosque, hacia el Edén.
Un médico rural que tuvo que posar varias veces ante la cámara de Smith para que éste captase toda la verdad que necesitaba; una comadrona; un pueblo condenado a la muerte y al sufrimiento porque las aguas que les rodean están contaminadas y los habitantes casi fantasmas de Deleitosa son algunos de los protagonistas de las instantáneas que Smith realizó a lo largo de su vida y que le valieron no sólo convertirse en uno de los fotoperiodistas más afamados de la época, sino también en uno de los más conflictivos.
Máis real que a realidade
- forma parte de la colección PhotoEspaña- contará con visitas guiadas para todos los públicos y con talleres didácticos en los que los escolares podrán experimentar con la obra de este profesional que tuvo que escapar de la Guardia Civil española porque querían requisarle los rollos y que tomó una de sus fotos más laureadas mientras estaba convaleciente de las heridas que sufrió en la II Guerra Mundial.
"

0 comentarios