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La Torre de Hercules

Cultura

El dia de Difuntos de 1836

Lo se, lo se, estoy vago, escribo poco, tengo a todo el mundo abandonado...Es el otoño :-). Pero aun asi, quisiera dedicar un cuentecillo a cierta persona en el exilio, en este fin de semana vulgar y sin interes. Pour toi:

" El día de difuntos de 1836
Fígaro en el cementerio
de Mariano José de Larra


En atención a que no tengo gran memoria, circunstancia que no deja de contribuir a esta especie de felicidad que dentro de mí mismo me he formado, no tengo muy presente en qué artículo escribí (en los tiempos en que yo escribía) que vivía en un perpetuo asombro de cuantas cosas a mi vista se presentaban. Pudiera suceder también que no hubiera escrito tal cosa en ninguna parte, cuestión en verdad que dejaremos a un lado por harto poco importante en época en que nadie parece acordarse de lo que ha dicho ni de lo que otros han hecho. Pero suponiendo que así fuese, hoy, día de difuntos de 1836, declaro que si tal dije, es como si nada hubiera dicho, porque en la actualidad maldito si me asombro de cosa alguna. He visto tanto, tanto, tanto... como dice alguien en El Califa. Lo que sí me sucede es no comprender claramente todo lo que veo, y así es que al amanecer un día de difuntos no me asombra precisamente que haya tantas gentes que vivan; sucédeme, sí, que no lo comprendo. En esta duda estaba deliciosamente entretenido el día de los Santos, y fundado en el antiguo refrán que dice: Fíate en la Virgen y no corras (refrán cuyo origen no se concibe en un país tan eminentemente cristiano como el nuestro), encomendábame a todos ellos con tanta esperanza, que no tardó en cubrir mi frente una nube de melancolía; pero de aquellas melancolías de que sólo un liberal español en estas circunstancias puede formar una idea aproximada. Quiero dar una idea de esta melancolía, un hombre que cree en la amistad y llega a verla por dentro, un inexperto que se ha enamorado de una mujer, un heredero cuyo tío indiano muere de repente sin testar, un tenedor de bonos de Cortes, una viuda que tiene asignada pensión sobre el tesoro español, un diputado elegido en las penúltimas elecciones, un militar que ha perdido una pierna por el Estatuto, y se ha quedado sin pierna y sin Estatuto, un grande que fue liberal por ser prócer, y que se ha quedado sólo liberal, un general constitucional que persigue a Gómez, imagen fiel del hombre corriendo siempre tras la felicidad sin encontrarla en ninguna parte, un redactor del Mundo en la cárcel en virtud de la libertad de imprenta, un ministro de España y un Rey, en fin, constitucional, son todos seres alegres y bulliciosos, comparada su melancolía con aquélla que a mí me acosaba, me oprimía y me abrumaba en el momento de que voy hablando.

Volvíame y me revolvía en un sillón de estos que parecen camas, sepulcro de todas mis meditaciones, y ora me daba palmadas en la frente, como si fuese mi mal mal de casado, ora sepultaba las manos en mis faltriqueras, a guisa de buscar mi dinero, como si mis faltriqueras fueran el pueblo español y mis dedos otros tantos Gobiernos, ora alzaba la vista al cielo como si en calidad de liberal no me quedase más esperanza que en él, ora la bajaba avergonzado como quien ve un faccioso más, cuando un sonido lúgubre y monótono, semejante al ruido de los partes, vino a sacudir mi entorpecida existencia.

-¡Día de difuntos!- exclamé.

Y el bronce herido que anunciaba con lamentable clamor la ausencia eterna de los que han sido, parecía vibrar más lúgubre que ningún año, como si presagiase su propia muerte. Ellas también, las campanas, han alcanzado su última hora, y sus tristes acentos son el estertor del moribundo; ellas también van a morir a manos de la libertad, que todo lo vivifica, y ellas serán las únicas en España ¡santo Dios! que morirán colgadas. ¡Y hay justicia divina!

La melancolía llegó entones a su término; por una reacción natural cuando se ha agotado una situación, ocurrióme de pronto que la melancolía es la cosa más alegre del mundo para los que la ven, y la idea de servir yo entero de diversión...

-¡Fuera, exclamé, fuera! - como si estuviera viendo representar a un actor español-: ¡fuera!-, como si oyese hablar a un orador en las Cortes. Y arrojéme a la calle; pero en realidad con la misma calma y despacio como si tratase de cortar la retirada a Gómez.

Dirigíanse las gentes por las calles en gran número y larga procesión, serpenteando de unas en otras como largas culebras de infinitos colores: ¡al cementerio, al cementerio! ¡Y para eso salían de las puertas de Madrid!

Vamos claros, dije yo para mí, ¿dónde está el cementerio? ¿Fuera o dentro? Un vértigo espantoso se apoderó de mí, y comencé a ver claro. El cementerio está dentro de Madrid. Madrid es el cementerio. Pero vasto cementerio donde cada casa es el nicho de una familia, cada calle el sepulcro de un acontecimiento, cada corazón la urna cineraria de una esperanza o de un deseo. Entonces, y en tanto que los que creen vivir acudían a la mansión que presumen de los muertos, yo comencé a pasear con toda la devoción y recogimiento de que soy capaz las calles del grande osario.

-¡Necios!- decía a los transeuntes-. ¿Os movéis para ver muertos? ¿No tenéis espejos por ventura. ¿Ha acabado también Gómez con el azogue de Madrid? ¡Miraos, insensatos, a vosotros mismos, y en vuestra frente veréis vuestro propio epitafio! ¿Vais a ver a vuestros padres y a vuestros abuelos, cuando vosotros sois los muertos? Ellos viven, porque ellos tienen paz; ellos tienen libertad, la única posible sobre la tierra, la que da la muerte; ellos no pagan contribuciones que no tienen; ellos no serán alistados, ni movilizados; ellos no son presos ni denunciados; ellos, en fin, no gimen bajo la jurisdicción del celador del cuartel; ellos son los únicos que gozan de la libertad de imprenta, porque ellos hablan al mundo. Hablan en voz bien alta y que ningún jurado se atrevería a encausar y a condenar. Ellos, en fin, no reconocen más que una ley, la imperiosa ley de la Naturaleza que allí los puso, y ésa la obedecen.

-¿Qué monumento es éste?- exclamé al comenzar mi paseo por el vasto cementerio-. ¿Es él mismo un esqueleto inmenso de los siglos pasados o la tumba de otros esqueletos? ¡Palacio! Por un lado mira a Madrid, es decir a las demás tumbas; por otro mira a Extremadura, esa provincia virgen... como se ha llamado hasta ahora. Al llegar aquí me acordé del verso de Quevedo:

Y ni los v... ni los diablos veo.

En el frontispicio decía: "Aquí yace el trono; nació en el reinado de Isabel la Católica, murió en La Granja de un aire colado." En el basamento se veían cetro y corona y demás ornamentos de la dignidad real. La Legitimidad, figura colosal de mármol negro, lloraba encima. Los muchachos se habían divertido en tirarle piedras, y la figura maltratada llevaba sobre sí las muestras de la ingratitud.

¿Y este mausoleo a la izquierda? La armería. Leamos:

Aquí yace el valor castellano, con todos sus pertrechos. R.I.P.

Los Ministerios: Aquí yace media España; murió de la otra media.

Doña María de Aragón: aquí yacen los tres años.

Y podía haberse añadido: aquí callan los tres años. Pero el cuerpo no estaba en el sarcófago; una nota al pie decía:

El cuerpo del santo se trasladó a Cádiz en el año 23, y allí por descuido cayó al mar.

Y otra añadía, más moderna sin duda: Y resucitó al tercero día.

Más allá: ¡santo Dios! Aquí yace la inquisición, hija de la fe y del fanatismo: murió de vejez. Con todo, anduve buscando alguna nota de resurrección: o todavía no la habían puesto, o no se debía de poner nunca.

Alguno de los que se entretienen en poner letreros en las paredes había escrito, sin embargo, con yeso en una esquina, que no parecía sino que se estaba saliendo, aun antes de borrarse: Gobernación.

¡Qué insolentes son los que ponen letreros en las paredes! Ni los sepulcros respetan.

¿Qué es esto? ¡La cárcel! Aquí reposa la libertad del pensamiento. ¡Dios mío, en España, en el país ya educado para instituciones libres! Con todo, me acordé de aquel célebre epitafio y añadí, involuntariamente:

Aquí el pensamiento reposa,
En su vida hizo otra cosa.

Dos redactores del Mundo eran las figuras lacrimatorias de esta grande urna. Se veían en el relieve una cadena, una mordaza y una pluma. Esta pluma, dije para mí, ¿es la de los escritores o la de los escribanos? En la cárcel todo puede ser.

La calle de Postas, la calle de la Montera. Estos no son sepulcros. Son osarios, donde, mezclados y revueltos, duermen el comercio, la industria, la buena fe, el negocio.

Sombras venerables, ¡hasta el valle de Josafat!

Correos. ¡Aquí yace la subordinación militar!

Una figura de yeso, sobre el vasto sepulcro, ponía el dedo en la boca; en la otra mano una especie de jeroglífico hablaba por ella: una disciplina rota.

Puerta del Sol. La Puerta del Sol: ésta no es sepulcro sino de mentiras.

La Bolsa. Aquí yace el crédito español. Semejante a las pirámides de Egipto, me pregunté, ¡es posible que se haya eregido este edificio sólo para enterrar en él una cosa tan pequeña!

La Imprenta Nacional. Al revés que la Puerta del Sol, este es el sepulcro de la verdad. Única tumba de nuestro país donde a uso de Francia vienen los concurrentes a echar flores.

La Victoria. Esa yace para nosotros en toda España. Allí no había epitafio, no había monumento. Un pequeño letrero que el más ciego podía leer decía sólo: ¡Este terreno le ha comprado a perpetuidad, para su sepultura, la junta de enajenación de conventos!

¡Mis carnes se estremecieron! ¡Lo que va de ayer a hoy! ¿Irá otro tanto de hoy a mañana?

Los teatros. Aquí reposan los ingenios españoles. ¡Ni una flor, ni un recuerdo, ni una inscripción.

El Salón de Cortes. Fue casa del Espíritu Santo; pero ya el Espíritu Santo no baja al mundo en lenguas de fuego.

Aquí yace el Estatuto.

Vivió y murió en un minuto.

Sea por muchos años, añadí, que sí será: éste debió de ser raquítico, según lo poco que vivió.

El Estamento de Próceres. Allá en el Retiro. Cosa singular. ¡Y no hay un Ministerio que dirija las cosas del mundo, no hay una inteligencia provisora, inexplicable! Los próceres y su sepulcro en el Retiro.

El sabio en su retiro y villano en su rincón.

Pero ya anochecía, y también era hora de retiro para mí. Tendí una última ojeada sobre el vasto cementerio. Olía a muerte próxima. Los perros ladraban con aquel aullido prolongado, intérprete de su instinto agorero; el gran coloso, la inmensa capital, toda ella se removía como un moribundo que tantea la ropa; entonces no vi más que un gran sepulcro; una inmensa lápida se disponía a cubrirle como una ancha tumba.

No había aquí yace todavía; el escultor no quería mentir; pero los nombres del difunto saltaban a la vista ya distintamente delineados.

¡Fuera, exclamé, la horrible pesadilla, fuera! ¡Libertad! ¡Constitución! ¡Tres veces! ¡Opinión nacional! ¡Emigración! ¡Vergüenza! ¡Discordia! Todas estas palabras parecían repetirme a un tiempo los últimos ecos del clamor general de las campanas del día de Difuntos de 1836.

Una nube sombría lo envolvió todo. Era la noche. El frío de la noche helaba mis venas. Quise salir violentamente del horrible cementerio. Quise refugiarme en mi propio corazón, lleno no ha mucho de vida, de ilusiones, de deseos.

¡Santo cielo! También otro cementerio. Mi corazón no es más que otro sepulcro. ¿Qué dice? Leamos.

¿Quién ha muerto en él? ¡Espantoso letrero! ¡Aquí yace la esperanza!

¡Silencio, silencio! "

El original, aqui.

Repaso fotografico de las esculturas de Igor Mitoraj 5.

Vamos, valientes lectores, ya queda poco.

* Desnudo y con alas.

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* Una vista general de las cabezas. A estas alturas, y aestaba hasta el gorro de torsos mutilados. Solo el deber hacia vosotros, lectores, me mantenia cuerdo ;-).

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* Otro atleta desnodo y sin brazos. Jo, que mal embaladas vinieron todas las estatuas, ¿no? :-).

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* Mas cabezas.

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* Se acabo, se acabo. No ams esculturas. Lalala, Celebremnoslo con una foto del Sol.

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Y eso es todo. ahora ya sabeis lo que podeis encontrar estos dias en Maria Pita.

Repaso fotografico a las esculturas de Igor Mitoraj 4.

Y seguimos. Ahora sabeis porque deje estos posts para hoy, una semana despues. Si, soy un vago.

* Otro torso.

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* Un grupo de amigos, quizas pensando en visitar Troya...

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* Arte interactivo, lo llaman. Luego, el niño se cae,...Y la culpa es del Ayuntamiento :-).

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* Tocando el arte.

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* Contraluz...y de fondo, Maria Pita. La foto salio asi de chiripa, lo reconozco :-).

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* Aggghhhhh, que esto lo ven los niños :-).

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Repaso fotografico de las esculturas de Igor Mitoraj 3.

Mas fotos de esculturas. La pobre camara echaba humo, de tantas fotos. Y la paciencia d ela acompañante es tambien digna de elogio :-).

* Otro torso.

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* Torsos femeninos.

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* ¿El angel caido?

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* Te tengo en mi corazon...

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* Señora, no mire para arriba :-).

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Caupolican.

Caupolican - Ruben Dario.

Es algo formidable que vio la vieja raza:
robusto tronco de árbol al hombro de un campeón
salvaje y aguerrido, cuya fornida maza
blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.

Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,
pudiera tal guerrero, de Arauco en la región,
lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
desjarretar un toro, o estrangular un león.

Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,
le vio la tarde pálida, le vio la noche fría,
y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán.

«¡El Toqui, el Toqui!» clama la conmovida casta.
Anduvo, anduvo, anduvo. La aurora dijo: «Basta»,
e irguióse la alta frente del gran Caupolicán.

Repaso fotografico de las esculturas de Igor Mitoraj 2.

En fin, sigamos con las fotos de Igor Mitoraj. Espero que no se os haga muy pesado, tanto al cargar como al mirarlas.

* Cabeza llena de niños. Por cierto, espero que no haya partes afiladas o con oxido, que a los niños los carga el Diablo...

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* Torso. SE observa una de las chapitas informativas sobre las obras.

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* Centauro. Esta escultura me gusto.

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* Y como me gusto, pues le hice otra foto, con mas detalle. No se porque, pero me recuerda a los sarcofagos romanos.

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Repaso fotografico de las esculturas de Igor Mitoraj 1.

La Plaza de Maria Pita esta siendo usada como museo al aire libre, adornada con las esculturas de Igor Mitoraj. El domingo pasado, me pase por alli, armado con mi fiel camara. Os dejo las imagenes de sus obras, para que veais si os vale la pena verlas en directo y en persona.

* El cartel de la Exposicion.

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* Una cabeza.

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* Un torso.

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* Siempre pense que el dicho de que los hombres pensamos con "eso", era una metafora... :-)

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Don Manuel Murguia.

Desde La Wikipedia, dedicado a cierto compañero apasionado de la cultura castreña:

" Manuel Murguía nació el 17 de mayo de 1833 en el lugar de Froxel, en San Tirso de Oseiro, Arteijo, hijo de Concepción Murguía y Juan Martínez, farmacéutico en la calle Garás de La Coruña, el cual muy pronto se establecería en Santiago de Compostela. Sería en este lugar justo dónde el niño Manuel Murguía presencie los sucesos del 23 de abril de 1846 (un levantamiento liberal en Galicia que termina con el fusilamiento de los denominados Mártires de Carral), que él narrará más tarde en un artículo titulado "La Voz de Galicia" con un enorme sentimiento; es de suponer que este episodio de la historia de Galicia influyó en su ideología romántico-liberal.

Murguía estudió Humanidades y Latín en Santiago de Compostela, obteniendo el grado de bachiller en 1850, y al mismo tiempo farmacia, carrera que inició por deseo de su padre. Sin embargo Murguía tuvo muy claras sus preferencias, y así, el interés por la literatura y la historia le hicieron abandonar la carrera para dedicarse plenamente a su labor de escritor e investigador. En estos años, la vida cultural de Santiago giraba entorno al "Liceo de la Juventud", dónde se daban cita estudiantes e intelectuales como Eduardo Pondal, Aurelio Aguirre y Rosalía de Castro. A los diecisiete años publicó su primera novela, «Desde el cielo».

En 1854 Murguía publicó su primer texto en gallego, el 1 de junio, en el álbum de Elena Avendaño, unas seguidillas tituladas la «Nena das Soidades». Murguía también colaboraba en periódicos y revistas de la época como La Iberia y Las Novedades, en las que consiguió mucho éxito -lo que le permitió publicar folletines con obras como «Desde el Cielo», «Mientras Duerme», «Mi madre Antonia», «El Ángel de la Muerte» y «Los Lirios Blancos», que lo hicieron aparecer como una de las promesas literarias del momento.

Murguía se relacionó en Madrid, dónde se había trasladado para finalizar la carrera, con escritores como los hermanos Valeriano y Gustavo Adolfo Bécquer, y también con Rosalía de Castro. Realizó una crítica de «La Flor», el primer poemario de Rosalía de Castro, de forma que la relación entre ambos se fue estrechando hasta el punto de comprometerse y casarse posteriormente (el 10 de octubre de 1858) en la iglesia de San Ildefonso. Es indudable que Murguía fue una pieza de apoyo intelectual y social para Rosalía. Desde el principio, la animó en su carrera literaria y en la publicación de obras como «Cantares Gallegos», considerada el inicio del Resurximento literario gallego, e incluso llegó a publicar alguna obra suya sin su consentimiento.

Manuel Murguía colaboró en el ámbito periodístico de la época, en La Oliva, El Miño y La Patria Gallega, y dirigió El Diario de La Coruña y La Ilustración Gallega y Asturiana. Algo que se debe considerar como el primer puntal del Rexurdimento fue el cambio operado en Murguía cuándo dejó la labor creativa en 1860, tras conseguir un gran éxito, para dedicarse por completo a la investigación histórica y a la divulgación de ésta, así como a difundir el ideario político surgido, principalmente, de sus investigaciones.

Con motivo del nacimiento de su primera hija publicó «La Primera Luz», un libro de lecturas escolares estruturado en veinte temas de historia y geografía, que el Ministerio de Fomento recomendó para la enseñanza en las escuelas de Galicia. En 1862 Murguía remató su «Diccionario de escritores gallegos» y en 1865 marchó a vivir a Lugo, dónde editó la «Historia de Galicia». En 1870 fue nombrado archivero jefe del Archivo del Reino de Galicia y más tarde, en 1885, Cronista General del Reino. En 1886 (año en que murió Rosalía) publicó «Los precursores», obra en la que hace una descripción de varios personajes de la vida cultural gallega. En 1890, Murguía dirigió junto con Alfredo Brañas La Patria Gallega, boletín dónde se dieron las primeras claves del que iba a ser, con el tiempo, el pensamiento regionalista gallego. También en ese mismo año Murguía publicó durante unos Juegos Florales en Barcelona un discurso que fue muy aplaudido y que hizo que lo nombraran "Maestro en Gay Saber". En este discurso habla del sentimiento histórico y cultural diferenciador de Galicia. Fue nombrado presidente de la Asociación Rexionalista Galega (ARG), la primera organización política de signo decididamente galleguista. En los Juegos Florales de Tuy de 1891, organizados por la ARG, se haría reivindicación del uso público del gallego, lengua en que Murguía pronunciaría el discurso inaugural.

Con 72 años surge en Murguía la idea de crear una Academia Gallega de la Lengua, idea que comunicó la otros escritores que se daban cita en una librería de La Coruña conocida con el nombre de A Cova Céltica. También en Murguía surgió el interés por crear un diccionario de la lengua gallega, porque se sentía falto de vocabulario; a lo mejor, la inexistencia de este diccionario fue determinante para que su obra en gallego fuera tan escasa. Una vez dejado el archivo de la Delegación de Hacienda de La Coruña en 1905, y a instancias de Curros Enríquez y del Centro Gallego de La Habana se dedicó a la tarea de fundar la Real Academia Galega. El 25 de agosto de 1906 se aprobó la creación de la Real Academia Gallega, que presidiría hasta su muerte.

Manuel Murguía falleció el 2 de febrero de 1923, en su casa de calle de Santo Agostiño de La Coruña. Se le dedicó el Día de las Letras Gallegas del año 2000. La revista de la Asociación Gallega de Historiadores se llama Murguía en su Honor.

Obra

Libros

* La primera luz, Vigo, Juan Compañel, 1860.
* Diccionario de escritores gallegos, Vigo, Juan Compañel, 1862.
* De las guerras de Galicia en el siglo XV y de su verdadero carácter, La Coruña, 1861.
* Historia de Galicia, T. I, Lugo, Soto Freire,1865, T. II, Lugo, Soto Freire, 1866, T. III, La Coruña, Libr. de A. Martínez Salazar, 1888, Tomo IV, La Coruña, Libr. de E. Carré Aldao, 1891, T.V, La Coruña, 1911.
* Memoria relativa al Archivo Regional de Galicia, La Coruña, 1871.
* Biografía del P. M. Fr. Benito Gerónimo Feijóo, Santiago, Est. Tip. de El Diario, 1876.
* El foro, Madrid, Libr. de Bailly Bailliere, 1882.
* El arte en Santiago durante el siglo XVIII y noticia de los artistas que florecieron en dicha ciudad y centuria, Madrid, Est. Tip. de Fernando Fé, 1884.
* Los Precursores, La Coruña, Latorre y Martínez Editores, Biblioteca Gallega, 1886.
* Galicia, Barcelona, Daniel Cortezo, 1888.
* El regionalismo gallego, La Habana, Imp. La Universal, 1889.
* En prosa, (Contén a novela El puñalito), La Coruña, 1895.
* Don Diego Gelmírez, La Coruña, Imprenta y Librería de Carré, 1898.
* Los trovadores gallegos, La Coruña, Imp. de Ferrer, 1905.
* Apuntes históricos de la provincia de Pontevedra, folletín de La Temporada, Mondariz, Imp. del Establecimiento, 1913.
* Politica y sociedad en Galicia, Madrid, Akal, Arealonga, 8, 1974, ed. de X. Alonso Montero

Relatos

* "Un can-can de Musard" (cuento), 1853.
* "Un artista" (cuento), Madrid, 1853; con el título de "Ignotus" en Los Precursores (1886).
* "Desde el cielo", (novela), Madrid, La Iberia, 1854; Vigo, Imp. de La Oliva, 1856; Madrid, Biblioteca de Escritores Gallegos, 1910.
* "Luisa" (cuento), Madrid, 1855 y La Coruña, 1862.
* La Virgen de la Servilleta, (novela), Madrid, 1855.
* El regalo de boda (novela), La Iberia, Madrid, 1855.
* Mi madre Antonia (novela), Vigo, La Oliva, 1856.
* Don Diego Gelmírez (novela) Madrid, La Oliva, 1856.
* El ángel de la muerte (novela), Madrid, La Crónica, 1857.
* La mujer de fuego (novela), Madrid, 1859.

Poemas

* "Nena d’as soledades" (poema), La Oliva, 27-2-1856.
* "Madrigal" (poema), La Oliva, 8-3-1856.
* "La flor y el aire" (poema), La Oliva, 19-3-1856.
* "A una paloma" (poema), La Oliva, 3-5-1856.
* "A las ruínas del Castillo de Altamira" (poema), La Oliva, 31-5-1856.
* "En un Álbum", (poema), La Oliva, 31-5-1856.
* "Al partir"(poema), Galicia (A Coruña), 1862, páx. 39.
* Tres poemas na antoloxía El Álbum de la Caridad, La Coruña, 1862. Son los poemas "Madrigal", "Nena d’as soledades" y "Gloria".
* "Sueños dorados" (poema), en García Acuña (177) y antes en el Álbum de El Miño.
* "Ildara de Courel", (poema), en García Acuña (177-178).
* "Soneto de Pardo de Cela", (poema), en García Acuña (179).
* "Los versos fueron mi ilusión primera" (poema de 1903), en Naya (1950: 104). "

Solucion al concurso cultural retorcidillo.

El otro dia os hacia una pregunta, queridos lectores. Y era esta:

" ¿Que tienen en comun las siguientes composiciones musicales?

* Bach, Brandenburg Concierto No. 2 in F. Primer Movimiento, 4:4.

* Mozart, La Flauta Mágica, Queen of the Night aria, no. 14,2:55

* Navajo Indians, Night Chant, 0:57

* "Johnny B. Goode," Chuck Berry, 2:38 "

Bueno, nadie ha acertado la solucion. Y la respuesta es que todas esas composiciones musicales estan en un disco, el que las naves Voyager llevan en un viaje sin retorno hacia los cielos.

Mas informacion ( en castellano ) en este enlace.

Y la lista de las canciones que hay en el disco es este:

* Bach, Brandenburg Concierto No. 2 in F. Primer Movimiento, 4:4.
* Java, court gamelan, "Kinds of Flowers", 4:43
* Senegal, percussion, 2:08
* Zaire, Pygmy girls' canción de iniciación, 0:56
* Australia, sonidos aborígenes, "Morning Star" and "Devil Bird, 1:26
* Mexico, "El Cascabel”, 3:14
* "Johnny B. Goode," Chuck Berry, 2:38
* New Guinea, canción de la casa del hombre, 1:20
* Japan, shakuhachi, "Tsuru No Sugomori" ("Crane's Nest,"), 4:51
* Bach, "Gavotte en rondeaux" No. 3 en E major for Violin, 2:55
* Mozart, La Flauta Mágica, Queen of the Night aria, no. 14,2:55
* Georgian S.S.R., coros, "Tchakrulo," 2:18
* Peru, panpipes and drum, 0:52
* "Melancholy Blues," Louis Armstrong y Hot Seven, 3:05
* Azerbaijan S.S.R., bagpipes, Radio Moscú, 2:30
* Stravinsky, Rite of Spring, Sacrificial Dance, 4:35
* Bach, The Well-Tempered Clavier, Book 2, Preludio y Fuga in C, No.1., piano, 4:48
* Beethoven, Quinta Sinfonía, Pirmer Movimiento, 7:20
* Bulgaria, "Izlel je Delyo Hagdutin," 4:59
* Navajo Indians, Night Chant, 0:57
* Holborne, Paueans, Galliards, Almains and Other Short Aeirs, "The Fairie Round," 1:17
* Solomon Islands, panpipes, 1:12
* Perú, canción de boda, 0:38
* China, ch'in, "Flowing Streams," 7:37
* India, raga, "Jaat Kahan Ho," 3:30
* "Dark Was the Night," 3:15
* Beethoven, String Quartet No. 13 in B flat, Opus 130, Cavatina, 6:37

De palabras nuevas, no desgastadas por el uso.

Desde la web de Ramon Buenaventura:

«Ojalá dispusiera de frases no conocidas, de expresiones extrañas, en algún nuevo lenguaje jamás empleado antes, libre de repeticiones, de palabras rancias ya desgastadas por los antepasados», dijo Khakheperresenb, escriba egipcio, hace, más o menos, cuatro mil años.

Cita sobre el ansia de saber.

Desde Historias de la Ciencia, copio esta cita:

" Muchos seres humanos son infelices por lo que saben o por lo que desconocen. La ignorancia es una bendición sólo mientras es total; tan pronto como uno se da cuenta de que es un ignorante desea dejar de serlo. Es la famosa curiosidad que mató al gato. En el caso de la humanidad, se trata de un sentimiento profundo y esencial.

El deseo de saber, cuando comprendes que no sabes, es universal y probablemente irresistible. Fue la tentación original de la humanidad y no hay mujer ni hombre, y en especial, ningún niño, que pueda luchar contra él mucho tiempo. Pero es un deseo, como dijo Shakespeare, que más crece cuanto más se alimenta. Es imposible saciar la sed de conocimiento. Y cuanto más inteligente eres, más sed tienes.

“Breve historia del saber”, Charles van Doren "

Concurso poetico.

Leo esto en La Opinion. Si, de acuerdo, Ferrol no es La Coruña, pero aun asi os lo copio y pego:

" La organización del Concello de Ferrol Sociedad Artística Ferrolana convoca la vigésimo sexta edición del Concurso Nacional de Poesía Hernán Esquío.

Las personas que quieran participar en este certamen deben presentar un máximo de un poema -original e inédito que no fuese premiado en ningún otro concurso- por creador, antes del miércoles 31 de octubre.

El premio al poema ganador consiste en una placa y en la inclusión del autor en la revista Poesía Galicia.

Los poemas deberán ser enviados a la sede de la entidad organizadora -Sociedad Artística Ferrolana-, al apartado de correos 339. 15480 del Concello de Ferrol. "

Feria del Libro antiguo y de ocasion.

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¿Puedo comprar o vender el Cielo? ¿Querria hacerlo si pudiera?

El estado de Washington, al noroeste de Estados Unidos, fue la patria de los Dewamish. En el año 1855 el decimocuarto Presidente de los Estados Unidos, el demócrata Flanklin Pierce, les propuso a los Dewamish que vendiesen sus tierras a los colonos blancos y que ellos se fuesen a una reserva. El Jefe Seattle, el Gran Jefe de los Dewamish, dio la respuesta, a petición del Gran Jefe de los blancos, con un discurso cuya sabiduría, critica y prudente esperanza, incluso hoy, casi 150 años después, nos asombra y admira.

El gran Jefe de Washington nos envía un mensaje para hacernos saber que desea comprar nuestra tierra. También nos manda palabras de hermandad y de buena voluntad. Agradecemos el detalle, pues sabemos que no necesita de nuestra amistad. Pero vamos a considerar su oferta, porque también sabemos de sobra que, de no hacerlo así, quizá el hombre blanco nos arrebate la tierra con sus armas de fuego.

Pero... ¿Quién puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?. Esa idea es para nosotros extraña. Ni el frescor del aire, ni el brillo del agua son nuestros. ¿Cómo podría alguien comprarlos?. Aún así, trataremos de tomar una decisión.

Mis palabras son como las estrellas: eternas, nunca se extinguen. Teneis que saber que cada trozo de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada aguja de un abeto, cada playa de arena, cada niebla en la profundidad de los bosques, cada claro entre los árboles, cada insecto que zumba es sagrado para el pensar y sentir de mi pueblo. La savia que sube por los árboles es sagrada experiencia y memoria de mi gente. Los muertos de los blancos olvidan la tierra en que nacieron cuando desaparecen para vagar por las estrellas. Los nuestros, en cambio, nunca se alejan de la tierra, pues es la madre de todos nosotros. Somos una parte de ella, y la flor perfumada, el ciervo, el caballo, el águila majestuosa, son nuestros hermanos. Las escarpadas montañas, los prados húmedos, el cuerpo sudoroso del potro y el hombre..., todos pertenecen a la misma familia.

Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington nos envió el recado de que quería comprar nuestra tierra, exigía demasiado de nosotros. El Gran Jefe nos quiere hacer saber que pretende darnos un lugar donde vivir tranquilos. Él sería nuestro padre, y nosotros seríamos sus hijos. ¿Pero eso será posible alguna día?. Dios debe amar a vuestro pueblo y abandonado a sus hijos rojos.

Él ha enviado máquinas para ayudar al hombre blanco en su trabajo, y con ellas se construyen grandes poblados. Él hace que vuestra gente sea, día a día, más numerosa. Pronto invadiréis la tierra, como ríos que se desbordan desde las gargantas montañosas, como una inesperada lluvia. Mi pueblo, sin embargo, es como una corriente desbordada, pero sin retorno. No, nosotros somos razas diferentes. Nuestros hijos y los vuestros no juegan juntos, y vuestros ancianos y los míos no cuentan las mismas historias. Dios os es favorable, y nosotros nos sentimos huérfanos. Aun así, meditaremos sobre vuestra oferta de comprarnos la tierra. No será fácil, porque esta tierra es sagrada para nosotros.

Nos sentimos alegres en estos bosques. Ignoro el por qué, pero nuestra forma de vivir es diferente a la vuestra. El agua cristalina, que corre por los arroyos y los ríos no es sólo agua, es también la sangre de nuestros antepasados. Si os la vendiéramos tendríais que recordar que es sagrada, y enseñarlo así a vuestros hijos. De hecho, los ríos son nuestros hermanos. Nos libran de la sed, arrastran nuestras canoas y nos procuran alimento. Cada imagen que reflejan las claras aguas de los lagos son el recuerdo de los hechos que ocurrieron y la memoria de mis gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Así es, Padre Blanco de Washington: los ríos son nuestros hermanos. Si os vendemos nuestra tierra, tendreis que recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos -y en adelante, los vuestros- y tratarlos con el mismo cariño que se trata a un hermano.

Es evidente que el hombre blanco no entiende nuestra manera de ser. Os es indiferente una tierra que otra porque no la ve como a una hermana, sino como a una enemiga. Cuando ya la ha hecho suya, la desprecia y la abandona. Deja atrás la tumba de sus padres sin importarle. Saquea la tierra de sus hijos y le es indiferente. Trata a su madre -la Tierra- y a su hermano -el firmamento- como a objetos que se compran, se usan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Hambriento, el hombre blanco acabará tragándose la tierra, no dejando tras de sí más que un desierto. Mi gente siempre se ha apartado del ambicioso hombre blanco, igual que la niebla matinal en los montes cede ante el sol naciente. Pero las cenizas de nuestros antepasados, sus tumbas, son tierra santa, y por eso estas colinas, estos árboles, esta parte del mundo, nos es sagrado.

No sé, pero nuestra forma de ser es muy diferente de la vuestra. Quizás sea porque soy lo que vosotros llamais "un salvaje" y, por eso, no entiendo nada.

La vista de vuestras ciudades hiere los ojos de mi gente. Quizá porque el "Piel Roja" es un salvaje y no lo comprende. No hay silencio alguno en las ciudades de los blancos, no hay ningún lugar donde se pueda oír crecer las hojas en primavera y el zumbido de los insectos. No hay un solo sitio tranquilo en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar desde el que poder escuchar en primavera el brote de las hojas o el revolotear de un insecto. Tal vez sea porque soy lo que llamais "un salvaje" y no comprenda algunas cosas... El ruido de vuestras ciudades es un insulto para el oido de mi gente y yo me pregunto ¿Qué clase de vida tiene el hombre que no es capaz de escuchar el grito solitario de la garza o el diálogo nocturno de las ranas en un estanque?. Mi pueblo puede sentir el suave susurro del viento sobre la superficie del lago, el olor del aire limpio por el rocío de la mañana y perfumado al mediodía por el aroma de los pinos. El aire es de gran valor para nosotros, pues todas las cosas participan del mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos. El hombre blanco parece no dar importancia al aire que respira, a semejanza de un hombre muerto desde hace varios días, embotado por su propio hedor. Pero, si os vendemos nuestra tierra, no olvidéis que tenemos el aire en gran estima, que el aire comparte su espíritu con la vida entera. El viento dio a nuestros padres el primer aliento, y recibirá el último. Y el viento también insuflará la vida a nuestros hijos. Y si os vendiéramos nuestra tierra, tendríais que cuidar el aire como un tesoro y cuidar la tierra como un lugar donde también el hombre blanco sepa que el viento sopla suavemente sobre la hierba en la pradera.

Cuando el último de entre mi gente haya desaparecido, cuando su sombra no sea más que un recuerdo en esta tierra -aun entonces- estas riberas y estos bosques estarán poblados por el espíritu de mi pueblo, porque nosotros amamos este paisaje del mismo modo que el niño ama los latidos del corazón de su madre.

Si decidiese aceptar vuestra oferta, tendría que poneros una condición: que el hombre blanco considere a los animales de estas tierras como hermanos. Soy lo que llamais "un salvaje" y no comprendo vuestro modo de vida, pero he visto miles de búfalos muertos, pudriéndose al sol en la pradera. Muertos a tiros, sin sentido, desde las caravanas. Yo soy un salvaje y no puedo comprender cómo una máquina humeante -el caballo de hierro- puede importar más que el búfalo, al que sólo matamos para sobrevivir. ¿Qué es el hombre sin animales? Si todos los animales desaparecieran el hombre también moriría en la soledad de su espíritu. Lo que le suceda a los animales tarde o temprano le sucederá también al hombre. Todas las cosas están estrechamente unidas.

Debeis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la Tierra es su madre. Lo que le ocurre a la Tierra también le ocurre a los hijos de la Tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.

Nosotros sabemos que la tierra no pertenece al hombre, que es el hombre el que pertenece a la Tierra. Lo sabemos muy bien, Todo está unido entre sí, como la sangre que une a una misma familia. El hombre no creó la trama de la vida, es sólo una fibra de la misma. Lo que haga con ese ese tejido, se lo hace a si mismo. No, el día y la noche no pueden vivir juntos.

Tenéis que enseñar a vuestros hijos que el suelo que está bajo sus pies contiene las cenizas de los nuestros. Para que respeten la tierra, contadles que la tierra contiene las almas de nuestros antepasados. Nuestros muertos siguen viviendo entre las dulces aguas de los ríos, y regresan, de nuevo, con cada suave paso de la Primavera, y sus almas van con el viento que sopla, rizando la superficie del lago.

Consideramos la posibilidad de que el hombre blanco nos compre nuestra tierra. Pero mi pueblo pregunta: ¿Qué es lo que quiere el hombre blanco? ¿Cómo se puede comprar el Cielo, o el calor de la tierra, o la velocidad del antílope?. ¿Cómo vamos a vender todo esto y cómo vais a poder comprarlo?. Acaso podréis hacer con la tierra lo que queráis, sólo porque firmemos un pedazo de papel y se lo entreguemos al hombre blanco?. Si nosotros no poseemos el frescor del aire, ni el resplandor del agua, cómo vais a poder comprarlo? ¿Es que, acaso, podéis comprar los búfalos cuando ya hayais matado al último?. Consideraremos la oferta. Sabemos que si no os la vendemos vendrá el hombre blanco y se apoderará de nuestra tierra.

Sabemos una cosa que, tal vez, el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es vuestro Dios. Podeis pensar que ahora Él os pertenece, de igual manera que hoy deseais que nuestras tierras sean vuestras.. Pero no es así. Él es el Dios de todos los hombres y su amparo alcanza por igual a mi gente y a la vuestra.

Consideraremos vuestra oferta de que vayamos a una reserva. Queremos vivir aparte y en paz. No importa dónde pasemos el resto de nuestros días. Nuestros hijos verán a sus padres sumisos y vencidos. Nuestros guerreros estarán avergonzados. Después de la derrota pasarán sus días en la holganza, y envenenarán sus cuerpos entre comida y alcohol. No importa dónde pasemos el resto de nuestros días. No quedan ya muchos. Sólo algunas horas -un par de inviernos- y no quedará ningún hijo de la gran estirpe que en otros tiempos vivió en esta tierra, y que ahora en pequeños grupos viven dispersos por el bosque, para gemir sobre las tumbas de su pueblo. Un pueblo que en otros tiempos fue tan poderoso y tan lleno de esperanza como el vuestro.

¿Pero, por qué entristecerse por la desaparición de una nación? Las naciones están hechas por hombres. Es así. Los hombres aparecen y desaparecen como las olas del mar. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a a migo, queda exento del destino común de las cosas. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos...

También los blancos desaparecerán, y quizá antes que otras estirpes. Continuad contaminando y corrompiendo vuestro lecho y cualquier noche morireis ahogados en vuestra propia suciedad. Eso sí..., caminareis hacia la extinción rodeados de gloria y espoleados por la creencia en un Dios que os da poder sobre la Tierra y sobre los demás hombres. Cuando todos los búfalos se hayan ido, los caballos salvajes hayan sido domados, el rincón más secreto del bosque invadido por el ruido de la multitud, y la visión de las colinas esté manchada por los alambres parlantes (*), cuando desaparezca la espesura y el águila se extinga, habrá que decir adiós al caballo veloz y a la caza.

Será el final de la vida y el comienzo de otra. Por algún motivo que se me escapa, Dios os concedió el dominio sobre los animales, los bosques y los Pieles Rojas. Quizá podríamos comprenderlo si supiésemos qué es lo que sueña el hombre blanco, qué ideales ofrece a los hijos en las largas noches de invierno, y qué visiones bullen en su imaginación, hacia las que tienden el día de mañana.

Pero nosotros somos "salvajes". Los sueños del hombre blanco nos están vedados. Y porque nos están ocultos, nosotros vamos a seguir nuestro propio camino. Pues, ante todo, estimamos el derecho que tiene cada ser humano a vivir tal como desea, aunque sea de modo muy diverso al de sus hermanos. No es mucho lo que nos une.

Consideraremos vuestra oferta...

Si aceptamos es sólo por asegurarnos la reserva que habéis prometido. Quizá, allí podamos acabar los pocos días que nos quedan, viviendo a vuestra manera. Cuando el último Piel Roja de esta tierra desaparezca y su recuerdo sea solamente la sombra de una nube sobre la pradera, todavía estará vivo el espíritu de mis antepasados en estas orillas y estos bosques. Pues ellos amaban esta tierra, como ama el recién nacido el latido del corazón de su madre. Si os llegáramos a vender nuestra tierra, amadla -como nosotros la hemos amado-. Cuidad de ella -como nosotros la cuidamos- y conservad el recuerdo de esta tierra tal como os la entregamos.

¿Dónde está el bosque espeso?: Desapareció. ¿Qué ha sido del águila?: Desapareció. Así se acaba la vida y sólo nos queda el recurso de intentar sobrevivir.

Jefe Seattle (1.855) Tomado de aqui.

Doctorado para el guitarrista de Queen.

Copiopego desde El Mundo, recordando aquello de que mas vale tarde que nunca...:

" LONDRES.- Treinta años después de que abandonara el doctorado por su carrera como guitarrista de Queen, Brian May depositó, a los 60 años, su tesis sobre polvo estelar en la Universidad de Londres, tras completar la investigación en la isla española de La Palma (Canarias).

El texto, que contiene 48.000 palabras y que May dejó de escribir en 1974 cuando Queen comenzaba a ser una banda de éxito, se titula 'Radial Velocities in the Zodiacal Dust Cloud' ('Las velocidades radiales en la nube de polvo zodiacal').

Este complicado título da nombre a una investigación en la que el músico intenta demostrar que las nubes de polvo estelar del sistema solar se mueven en la misma dirección que los planetas.

"He hecho este trabajo del que estoy orgulloso", afirmó al depositar la tesis el compositor del éxito 'We will rock you', quien añadió que, a pesar de que el tribunal no apruebe su investigación, él tiene su propia forma "filosófica y estoica" de ver las cosas que nadie la va a cambiar.

May explicó que el trabajo de investigación para esta tesis lo realizó en su mayor parte por la noche, cuando se siente más cómodo, e indicó que en los últimos días se ha dedicado a revisar minuciosamente los errores tipográficos.

"Siempre he hecho las cosas a mi manera, pero con esto me tuve que poner en serio, convertirme en un auténtico estudiante y hacer lo que me aconsejaron. Me he estrujado mucho el cerebro", apuntó el músico.

Y tanto que le ha puesto ganas: May viajó hace unos días al Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla canaria de La Palma, para hacer observaciones de las partículas de polvo estelar que reflejan la luz solar y producen un espectro visible bajo cielos muy oscuros y libres de contaminación lumínica.

Esta no era la primera vez que el compositor visitaba el archipiélago con fines científicos, pues en la primera parte de su investigación, hace 36 años, acudió al Observatorio del Teide (en la isla de Tenerife) para observar el firmamento.

De aprobarse su tesis, May recibiría su título de doctor en agosto de 2008, más de 30 años después de que se licenciara en Física por la Universidad de Londres y de que comenzara su doctorado en 1971. "

Cuando los nazis vinieron...

Desde La Wikiquote:

" Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

o Poema "Cuando los nazis vinieron...", que trata acerca de las consecuencias de no resistir las tiranías en los primeros intentos de su establecimiento. El orden exacto de los grupos y las palabras están sujetas a disputa, ya que existen muchas versiones, la mayoría transmitidas oralmente. Martín Niemöller, su autor, menciona que no se trataba originalmente de un poema, sino de un sermón en la semana santa de 1946 en Kaiserslautern, Alemania “¿Qué hubiera dicho Jesucristo?”.

o Esta cita frecuentemente se atribuye por error a Bertolt Brecht. "

La version aen aleman, aqui.

Minnie the Moocher 1.

Por cierto, moocher podria traducirse por llorona, en el sentido de lloriquear para conseguir algo.

Descargando libros gratis.

No se muy bien como paso, pero me han liado para que revisa, bitacora a bitacora, todo un directorio :-). Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo. Espero cobrar en cafes, pero mientras tanto, voy quedandome con webs que de otra manera se me pasarian por alto. Por ejemplo, esta:

* Biblioteca nocturna.

Sobre Vecindarios y vecindarios.

Copio descaradamente de la Wikipedia. Ya sabeis, si visitais la pagina original, tendreis acceso a los enlaces:

" Vecindario es una ciudad del sureste de Gran Canaria, en la provincia de Las Palmas (España). Está situado en la zona de costa del municipio de Santa Lucía de Tirajana. Sus núcleos de población son Vecindario, La Cerruda, Hoya Pavón, San Rafael y La Unión, con un total de 10.736 habitantes (ISTAC, 2005).

En la actualidad Vecindario es el segundo núcleo urbano, o casco urbano, más poblado de Gran Canaria, tras Las Palmas de Gran Canaria, superando ampliamente al casco urbano de Telde, que es la segunda ciudad grancanaria en cuanto a población municipal.

Vecindario es la localidad más importante y el centro neurálgico de la conurbación del Sureste de Gran Canaria. Conurbación polinucleal de tipología lineal, conformada principalmente por los barrios costeros de los municipios de Santa Lucía de Tirajana, Agüimes e Ingenio, algunos de los barrios de esta conurbación son: El Doctoral, Cruce de Sardina, Cruce de Arinaga, Arinaga y El Carrizal, entre otros, incluyendo las cabereras municipales de Ingenio y Agüimes. La población de esta dinámica conurbación está entorno a los 120.000 habitantes, siendo la zona que más crece de Gran Canaria y entre las primeras de Canarias. También se puede hablar de una conurbación más amplia, que englobaría todo el corredor Este-Sureste-Sur de Gran Canaria, practicamente desde la capital, Las Palmas de Gran Canaria, hasta Maspalomas y paralela a la autopista GC-1.

Su principal actividad fue hasta el último cuarto del siglo XX la agricultura, pasando desde entonces a ocupar el comercio y el sector servicios la principal actividad. En la actualidad Vecindario es el mayor centro comercial urbano a cielo abierto de la isla de Gran Canaria. Está situado a unos 35 km al sur de Las Palmas de Gran Canaria, a 15 km del aeropuerto de Gran Canaria y a unos 15 km de Maspalomas, la zona turística de la isla, se llega por la autopista GC1.

Historia

Vecindario nace a raíz del Motín de Agüimes, que tiene como origen el pleito entre los vecinos de Agüimes y el Conde de la Vega Grande por la propiedad de las tierras de los Llanos, que los vecinos habían roturado clandestinamente, al reclamar este ultimo su propiedad alegando el haberlas comprado a su legitimo propietario. A causa de dicho pleito los vecinos de Agüimes, que pertenecía por aquel entonces al Obispado, son defendidos por el Doctoral Mendoza, canónigo del Obispado experto en leyes. En dicho pleito, donde se emplea por primera vez el nombre de Vecindario en alusión a "... las tierras del vecindario" en referencia a los vecinos de Agüimes, se demuestra la falsedad de la venta al Conde pues estas tierras son de propiedad realenga, otorgándosele a los vecinos dicha propiedad mediante el pago de los pertinentes tributos. Todavía en 1735 los vecinos no habían pagado al Doctoral Mendoza por su defensa en el pleito, por lo que proceden a segregar una parte de las tierras de Vecindario, como pago. Es en estas tierras conocidas luego como el Doctoral donde se construye la casa de la Pinta, y en las que dicho canónigo deja estipulado que una parte de lo que se produzca en una parcela segregada a tal fin sea destinado a la ayuda de la Casa Santa de Jerusalén, tomando dicho lugar desde entonces el nombre de Casa Santa.

En 1815 se unen la zona de costa, hasta entonces parte de Agüimes a la zona alta, perteneciente a San Bartolomé de Tirajana, para crear el municipio de Santa Lucía de Tirajana. "

Pagina oficial del Ayuntamiento de Santa Lucia.

El derecho a leer.

Obviamente, el texto no es mio, ni la traduccion. La version en español la he copiado de Biblioweb.sindominio.net. el texto original es de un tal Richard Stallman, de quien quizas hayais oido hablar.

(De «El camino a Tycho», una colección de artículos sobre los antecedentes de la Revolución Lunaria, publicado en Luna City en 2096.)

Para Dan Halbert, el camino hacia Tycho comenzó en la universidad, cuando Lissa Lenz le pidió prestado su ordenador. El suyo se había estropeado, y a menos que pudiese usar otro suspendería el proyecto de fin de trimestre. Ella no se habría atrevido a pedírselo a nadie, excepto a Dan.

Esto puso a Dan en un dilema. Tenía que ayudarla, pero si le prestaba su ordenador ella podría leer sus libros. Dejando a un lado el peligro de acabar en la cárcel durante muchos años por permitir a otra persona leer sus libros, al principio la simple idea le sorprendió. Como todo el mundo, había aprendido desde los años de colegio que compartir libros era malo, algo que sólo un pirata haría.

Además, era muy improbable que la SPA —Software Protection Authority, [Autoridad para la Protección del Software]— lo descubriese. En sus clases de programación, había aprendido que cada libro tenía un control de copyright que informaba directamente a la oficina central de licencias de cuándo y dónde se estaba leyendo, y quién leía —utilizaban esta información para descubrir a los piratas de la lectura, pero también para vender perfiles personales a otros comercios. La próxima vez que su ordenador se conectase a la red, la oficina central de licencias lo descubriría todo. Él, como propietario del ordenador, recibiría el castigo más duro por no tomar las medidas necesarias para evitar el delito.

Por supuesto, podría ser que Lissa no quisiera leer sus libros. Probablemente lo único que necesitaba del ordenador era redactar su proyecto. Pero Dan sabía que ella provenía de una familia de clase media, que a duras penas se podía permitir pagar la matrícula y no digamos las tasas de lectura. Leer sus libros podía ser la única forma por la que podría terminar la carrera. Comprendía la situación; él mismo había pedido un préstamo para pagar por los artículos de investigación que leía —el 10% de ese dinero iba a parar a sus autores y como Dan pretendía hacer carrera en la Universidad, esperaba que sus artículos de investigación, en caso de ser citados frecuentemente, le darían suficientes beneficios como para pagar el crédito.

Con el paso del tiempo, Dan descubrió que hubo una época en que todo el mundo podía acudir a una biblioteca y leer artículos, incluso libros, sin tener que pagar. Había investigadores independientes que podían leer miles de páginas sin necesidad de recurrir a becas de biblioteca. Pero desde los años noventa del siglo anterior, las editoriales, tanto comerciales como no comerciales, habían empezado a cobrar por el acceso a los artículos. En 2047, las bibliotecas con acceso público a literatura académica eran sólo un vago recuerdo.

Había formas de saltarse los controles de la SPA y de la oficina central de licencias. Pero también eran ilegales. Dan conoció a un compañero de clase, Frank Martucci, que consiguió una herramienta ilegal de depuración y la usaba para saltarse el control de copyright de los libros. Pero se lo contó a demasiados amigos, y uno de ellos le denunció a la SPA a cambio de una recompensa —era fácil tentar a los estudiantes endeudados para traicionar a sus amigos. En 2047, Frank estaba en la cárcel, pero no por pirateo, sino por tener un depurador.

Dan averiguó más tarde que hubo un tiempo en que cualquiera podía tener un depurador. Había incluso depuradores gratuitos en CD o disponibles libremente en la red. Pero los usuarios normales empezaron a usarlos para saltarse los controles de copyright y por fin un juez dictaminó que ése se había convertido en su principal uso práctico. Eso significaba que los depuradores eran ilegales y los programadores que los crearon fueron a parar a la cárcel.

Obviamente, los programadores aún necesitan depuradores, pero en 2047 sólo había copias numeradas de los depuradores comerciales, y sólo estaban disponibles para los programadores oficialmente autorizados. El depurador que Dan había utilizado en sus clases de programación estaba detrás de un cortafuegos para que sólo pudiese utilizarse en los ejercicios de clase.

También se podía saltar el control de copyright instalando el kernel de un sistema modificado. Dan descubrió que hacia el cambio de siglo hubo kernels libres, incluso sistemas operativos completos. Pero ahora no sólo eran ilegales, como los depuradores. No se podía instalar sin saber la clave de superusuario del ordenador y ni el FBI ni el servicio técnico de Microsoft la revelarían.

Dan llegó a la conclusión de que simplemente no podía dejarle a Lissa su ordenador. Pero no podía negarse a ayudarla, porque estaba enamorado de ella. Cada oportunidad de hablar con ella era algo maravilloso. Y el hecho de que le hubiese pedido ayuda a él podía significar que ella sentía lo mismo.

Dan resolvió el dilema haciendo algo incluso más increíble, le dejó su ordenador y le dio su clave. De esta forma, si Lissa leía sus libros, la oficina central de licencias pensaría que era él quien estaba leyendo. Seguía siendo un delito, pero la SPA no lo detectaría automáticamente. Sólo podrían descubrirlo si Lissa le denunciaba.

Si la universidad descubriese que le había dado su clave a Lissa, significaría la expulsión de ambos, independientemente del uso que hubiera hecho ella de su clave. La política de la Universidad era que cualquier interferencia con sus métodos de control sobre el uso de los ordenadores era motivo de acción disciplinaria. No importaba el daño, el delito era el hecho de dificultar el control. Se daba por supuesto que esto significaba que se estaba haciendo algo prohibido, no necesitaban saber qué.

En realidad, los estudiantes no eran expulsados, no directamente. En lugar de eso, se les prohibía el acceso a los ordenadores de la universidad, lo que equivalía a suspender sus asignaturas.

Dan supo más tarde que ese tipo de políticas en la Universidad comenzó durante la década de 1980, cuando los estudiantes empezaron a usar los ordenadores en masa. Antes, las universidades tenían una actitud diferente: sólo se penalizaban las actividades peligrosas, no las meramente sospechosas.

Lissa no denunció a Dan a la SPA. Su decisión de ayudarla llevó a que se casaran y también a que cuestionaran lo que les habían enseñado cuando eran niños sobre la piratería. Empezaron a leer sobre la historia del copyright, sobre la Unión Soviética y sus restricciones sobre las copias, e incluso sobre la constitución original de los Estados Unidos. Se mudaron a Luna City, donde se encontraron con otros que intentaban librarse del largo brazo de la SPA de la misma manera. Cuando el Levantamiento de Tycho se produjo en 2062, el derecho universal a leer se convirtió en uno de sus objetivos fundamentales.